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  • Ascendido a Miembro de Número en la Academia de la Historia de Cartagena de Indias por "Entre las huellas de la India Catalina", 29 de junio de 2017
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HASTA SIEMPRE, CARMEN

Dra. María del Carmen Gómez
María del Carmen Gómez

HERNÁN URBINA JOIRO

En realidad, se trata de un cambio de residencia. Es un hecho que cuando mueren los seres queridos no se suprimen de la existencia, permanecen en la vida diaria, con sus palabras, con sus risas, con todo lo que hicieron en medio de nosotros y, en el caso de María del Carmen Gómez, siguen presentes además con sus libros, con su obra.

Pero es cierto que viajan más lejos. Ya no es posible volverlos a contactar, tal como ocurre con gente que viaja a lugares remotos en esta misma tierra. Duele porque se han mudado a un sitio inaccesible, pero sus vidas siguen aquí, interaccionando con las nuestras. Cuando vuelva a Sevilla, el próximo año, la sensación frente a su piso en la calle Fernando Villalón o en la sala de consultas del Archivo General de Indias, supongo que tendrá ese componente de desazón porque no se puede contactar a María del Carmen —le gustaba que le llamaran sólo por «Carmen». Pero sus frases, su tenacidad, su carácter, estarán rondándonos siempre a donde quiera que sus amigos vayamos.

Era sorprendente su amor por Cartagena y que le nació con sólo bajarse del avión a la seis de la mañana en los años ochenta. Ni siquiera se quedó esa mañana en el Hotel. Apenas dejó las maletas y se fue arrobada a conocer la ciudad. Cuando me contó esta experiencia, me conecté a ella de inmediato porque fue muy parecido a lo que me ocurrió cuando conocí Cartagena, también por los años ochenta. Luego de tres días insomnes, me dije esa vez que cuando fuera viejo me vendría aquí a escribir mis libros.

El amor por esta ciudad llevó a Carmen a escribir el hasta ahora más riguroso libro sobre la época de Pedro de Heredia —Pedro de Heredia y Cartagena de Indias—, tras navegar, como pocos saben, entre los millones de documentos que componen el Archivo General de Indias. Igual dejó valiosísimos textos sobre la vida cotidiana de Cartagena en el siglo XVI, entre muchos otros trabajos sobre la historia de esta ciudad.

Al principio, Carmen era como uno de esos incontables amigos que tengo desde hace años, con los que me escribo, nos hablamos por teléfono, nos apreciamos enormemente y hasta trabajamos en algún proyecto, sin habernos visto jamás en persona. Cuando en 2004 timbré en su piso, simplemente se ratificó una sólida amistad. Como viejos conocidos, ella se adelantó a preguntarme qué era de la vida de Jaime Trucco y de Alfonso Múnera, y yo a contarle de mis vallenatos y de mi investigación sobre la India Catalina. Ya en esos días le había sido diagnosticado un cáncer de seno, pero el tratamiento iba de maravillas, como siempre decía con su risa invencible. Esa tarde me confirmó otra de sus teorías y que afirma que aquí en el Caribe, en realidad, somos andaluces: parranderos, habladores, entre otras cuestiones… Yo sólo la festejaba, bebiendo del Rioja, oyendo y viendo a la pelirrojiza encantada y encantadora.

Carmen es también una de esas personas a los que no imagino cómo pagarles lo mucho que han hecho por mí, a cambio de nada, tal vez a cambio de mi amistad. Sin ella no hubiera podido culminar, como se hizo, ese recorrido de cerca de diez años para escribir el ensayo Entre las huellas de la India Catalina. Por ese tiempo, Carmen era nada menos que la segunda a cargo del departamento de Historia de América de la Universidad de Sevilla. Sea este el momento —no lo había hecho antes— de agradecer públicamente a la Academia de Historia de Cartagena, al Concejo Municipal y a la Alcaldía Distrital por haber acogido mi propuesta de homenajear en 2005 a esta autoridad mundial en Historia de America y de Cartagena, que le legó a la ciudad tantos e inestimables textos.

Ahora se ha mudado a un sitio inaccesible y es, de todas formas, inevitable esta tristeza tan parecida a la que tuve cuando me despedí de ella en junio de 2007, aquí en Cartagena, cuando ya aquejaba trastornos de visión. Hasta siempre, Carmen.

Cartagena de Indias, Colombia.

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