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  • Ascendido a Miembro de Número en la Academia de la Historia de Cartagena de Indias por "Entre las huellas de la India Catalina", 29 de junio de 2017
Música

Barranquilla

Varias lecturas surgirían al observar el origen latino de la palabra Carnaval, que viene de Carnem-Levare: Abandonar la carne, y puede ayudarnos a entender esa maravillosa condición a que siempre nos invita Barranquilla: Despójate de lo bajo, de lo ruin; Suelta lo que te hiere; Vive con tu espíritu que es infinito y creador. Son todas situaciones que vivo al pisar la ciudad donde el Sol a veces parece que corriera persiguiendo a las rápidas nubes impulsadas por la fuerte brisa.

El interés auténticamente mítico por conocer a Barranquilla nació y creció conmigo en el pueblo donde no hubo luz eléctrica por mucho tiempo y hasta allá llegaban inmensos camiones que dejaban grandes bloques de hielo envueltos en cascarillas de arroz. La respuesta siempre fue la misma: «En Barranquilla es donde se hace el hielo». En la noche blanca por tantas estrellas sobre San Juan del Cesar sabía de noticias de ese sitio donde eran capaces de inventar el frio porque Radio Libertad era una de las emisoras que mi papá repasaba antes de quedarse dormido.

Fueron precisamente las emisoras de radio de Barranquilla las que me regalaron las grandes alegrías por mis grabaciones puesto que desde 1985 empezaron a enviarme los recortes del periódico El Heraldo con los vallenatos más escuchados y siempre había uno mío en las listas en versión de Jairo Serrano, Jorge Oñate, El Binomio de Oro, Los Betos, Los Hermanos Zuleta y por supuesto Diomedes Díaz.

Barranquilla y Rafael Orozco

Cuando salió mi tema Páginas de Oro con Diomedes, Rafael Orozco me invitó a su casa y después de felicitarme por el éxito que ya tenía la canción me dio un regaño cariñoso: «Pero recuerde que todo lo que lleve la palabra Oro, es de nosotros. ¿Qué le pasó con este tema? Fue la primera vez que estuve en su residencia pero es la visita que recuerdo con mejores detalles e incluso no puedo evitar cada 11 de junio imaginarme cómo pudo caer asesinado en el mismo sitio donde conversamos.

Pero hemos dicho que Barranquilla nos invita a despojarnos de los recuerdos tristes. Y, en verdad, la pujante Barranquilla de estos días enamora cada vez más por su orden, su arborización, sus nuevos parques y construcciones con estéticas más sorprendentes, la progresiva sepultura de los temibles arroyos y qué decir ahora de su Feria del Libro, que será de visita obligatoria para quienes amamos la literatura, si bien siempre tengo una excusa para ponerme camino a Barranquilla a visitar amigos y amigas entrañables porque es un hecho: Camino a Barranquilla se desvanece todo lo que me hiere.

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1 Comment

  • Reply ALBERTO LUIS SALAS ROMO Octubre 8, 2018 at 3:28 pm

    Maestro Urbina Joiro, Páginas de oro es la oración cantada con la que espero me lleven a la sepultura. Es una obra de arte plasmada en el acetato con la misma majestuosidad en el canto y el acordeón y no me imagino una mejor versión que la Diomedes y Juancho Rois., con el respeto que merecen Rafael Orozco e Israel Romero.

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