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  • Ascendido a Miembro de Número en la Academia de la Historia de Cartagena de Indias por "Entre las huellas de la India Catalina", 29 de junio de 2017
Bibliografía

ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN APOYA UNA VEZ MÁS LA TESIS DEL QUINTO AIRE VALLENATO PLANTEADA POR HERNÁN URBINA JOIRO

Alfonso López Michelsen

Ex presidente de Colombia, doctor Alfonso López Michelsen.

 

APARTES DE SU COLUMNA “UN AUTÉNTICO VALOR NACIONAL”.

Con la muerte de Emiliano Zuleta desaparece no solamente un gran artista musical, sino que se extingue una era a la cual se asociaba su nombre en toda la región de Valledupar y Padilla. Difícil es, para quienes disfrutan del vallenato bailable, imaginar la revolución que introdujo Emilianito en los años 30, cuando optó por enriquecer el folclor con la crónica propia de un juglar. Las parrandas de la época eran ajenas a la danza y se reducían a escuchar, sentados en círculo, el relato de los episodios locales, con el rigor de un periodista.

Toda la gracia y picardía que singulariza el cantar vallenato fueron obra de Emiliano Zuleta, que le puso a la música vernácula un toque diferente al del porro, al de la cumbia, al de la puya y a otros sones costeños, más sentimentales que graciosos. Para tal efecto, apeló al vocabulario regional y nacional, con una riqueza comparable a la del erudito trabajo de doña Consuelo Araújo, que lleva por título Lexicón y que da a conocer, casi con un carácter arqueológico, los restos del castellano que todavía se usan en la Provincia.

Todo va en gustos y quién sabe si el vallenato abolerado, o el vallenato lírico o romántico, será el que perdure en notas tan afortunadas como las de Gustavo Gutiérrez y Hernán Urbina, autor del mejor estudio sobre la estructura de la música vallenata y sus rasgos característicos, que van camino de imponer este nuevo estilo entre los géneros del Festival, gracias no solamente a sus notas musicales, sino al acento sentimental de la letra.

Yo mismo, pese a mi ignorancia musical, he tomado partido por la inclusión del vallenato lírico, como algo distinto, digno de ser clasificado, y evocador, por cierto, de grandes difuntos, víctimas de la violencia, como fueron, casi en la adolescencia, Octavio Daza y Fredy Molina.

Diario El Tiempo. 6 de noviembre de 2005
ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN

 

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